Un Dolor que no es palpable

Según las estadísticas, en Argentina se comete un femicidio por día. 

Más de la mitad de los femicidios ocurren a causa de las parejas o exparejas de las víctimas. El 65,4% de los casos se produce en el interior de su propia casa. Esta es una situación lamentable. La promesa de cuidar y proteger se desvanece, el compañerismo se pierde a causa del orgullo y la fuerza termina por despedazar una relación.

Las mujeres comienzan a participar de proyecto Rahab desacreditadas. Algunas, sin tener razones para vivir, con un estado emocional debilitado, baja autoestima y sin contar con recursos personales y económicos. Incluso, hay mujeres que están o se sienten amenazadas, no creen en ellas mismas ni en su potencial. Muchas, aún esperan que su compañero de vida se arrepienta, se sienten avergonzadas delante de los familiares y sufren calladas y solas. Generalmente, no conocen sus derechos como mujer, no entienden lo que les sucede, les falta determinación, tienen muchas dudas e incertidumbres, se sienten humilladas y tienen miedo a reaccionar.

Son pocas las que buscan ayuda en las leyes porque temen que algo malo les suceda. Por eso, les es difícil tomar decisiones.

A pesar de buscar ayuda en diferentes lugares como las comisarías, los centros, los institutos, y de buscar determinados especialistas, incluso con un soporte legal y recursos que puedan ofrecerles, la marca que ellas tienen en su interior es profunda, y carecen de fuerzas para luchar.

El Proyecto Rahab, está organizado para poder recibir a cada una de estas mujeres, atenderlas de manera personal con consejos espirituales y darles un cuidado específico para cada situación que enfrentan. Se les brinda un apoyo, dado que muchas no pueden salir de ese conflicto por sí solas, porque llegan con un dolor intenso que no es palpable, que está en el alma.

A través del proyecto ellas aprenden a reconocer su valor.

Comprender, escuchar, y guiar son aspectos esenciales de este proyecto que, junto con la fuerza de la ley, pretende luchar contra este mal que destruye y separa familias.

La fuerza interior proporciona libertad. Al adquirir esta fuerza, la mujer que fue víctima de traumas y que fue lastimada, comienza a entender que existe un Dios Justo que puede protegerla, y hacer valer la ley de los hombres.

Proyecto Rahab.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *